Ennio Innocenti, “Sigmund Freud”, Diálogo 4 (1992).

SIGMUND FREUD (6/V/1856 - 23/IX/1939) Por el Pbro. ENNIO INNOCENTI «Cualquiera que se lanza a escribir una biografía se compromete a mentir, a eludir, a la hipocresía, al enriedo, así como a encubrir la propia incapacidad de conocer, ya que el material verdaderamente biográfico no se halla al alcance de la mano, y si se lo tuviera no se lo podría usar ... quizás tenía razón el príncipe Hamlet cuando se preguntaba quién podría evitar ser azotado en el caso que fuese tratado según sus méritos». Sigmund Freud No tenemos objetivos propiamente biográficos. Freud ha hecho lo suficiente para dificultar la tarea de los biógrafos, destruyendo tempestivamente el material útil: «... Que se encolericen los biógrafos... desde ya me estoy divirtiendo pensando cómo se despistarán». Su hija Ana, además, ha continuado ejerciendo una enérgica censura sobre los documentos paternos en su poder, para encubrir al público datos particulares, digamos, poco simpáticos.